La sostenibilidad de la producción lechera comienza con una buena alimentación, pero se materializa en la vaca. Aunque la ración esté cuidadosamente formulada y el ensilaje bien conservado, el resultado final depende de la capacidad de la vaca para aprovechar esos nutrientes. Por eso, la salud es fundamental para la sostenibilidad de la producción lechera.
Para los nutricionistas, este es el cambio clave: la salud no es solo un resultado de bienestar, sino una variable de conversión. Influye en la ingesta, la digestión, la producción de leche, la presión de reposición y, en última instancia, la intensidad de las emisiones por kilogramo de leche.
Por qué la salud debe ser el centro
La sostenibilidad de la producción lechera suele analizarse en términos de emisiones, pero la realidad en las explotaciones ganaderas es más compleja. Si las vacas pierden productividad debido a trastornos digestivos, estrés por la transición o problemas inmunológicos, el sistema sufre las consecuencias mucho antes de que la leche salga de la granja.
Una mala salud generalmente significa:
- Menor consumo de materia seca.
- Alteración en la utilización de nutrientes.
- Más tratamientos.
- Más sacrificios involuntarios.
- Menor consistencia en la producción por rebaño.
Por eso, la salud no está separada de la sostenibilidad. Es uno de los mecanismos que hacen posible la sostenibilidad y, lo que es más importante, medible en la práctica.
Por qué las biosoluciones son relevantes
Las biosoluciones, como los probióticos Bacillus , son interesantes porque ofrecen resultados consistentes, son prácticas y biológicas. Su naturaleza les permite sobrevivir a la fabricación del alimento, el almacenamiento y el paso por las diferentes condiciones del tracto digestivo sin perder viabilidad. Para que un microorganismo vivo sea útil en los sistemas lecheros comerciales, debe ser lo suficientemente estable como para llegar a la vaca en forma viable.
La evidencia más amplia en el material proporcionado sugiere 3 posibles vías de generación de valor:
- Favorece el equilibrio microbiano en el rumen y el intestino grueso.
- Favorece la integridad tanto del rumen como del intestino, lo que conduce a una mayor resistencia inmunológica.
- Favorece la utilización de nutrientes mediante la producción de enzimas y una mejor digestibilidad.
Los estudios in vitro e in situ explican el potencial biológico, mientras que los ensayos in vivo con vacas demuestran los resultados más relevantes para la toma de decisiones. En los ensayos con vacas en lactancia realizados, la producción de leche aumentó un 2,6 % de media, mientras que la eficiencia alimenticia tendió a mejorar un 3,7 % y el consumo de materia seca se mantuvo prácticamente sin cambios. Este es el tipo de resultado que los nutricionistas reconocen de inmediato: mayor eficiencia al producir más leche con la misma base de insumos.
Esto se hace especialmente evidente durante el periodo de transición del ganado lechero. La ingesta de alimento se ve afectada, la demanda metabólica aumenta y, al mismo tiempo, la función inmunitaria puede verse comprometida. Si la vaca no se adapta, estos efectos pueden persistir durante toda la lactancia.
En un ensayo, las vacas suplementadas con probióticos Bacillus desde 30 días antes del parto hasta 60 días después del parto presentaron mayor consumo de materia seca antes y después del parto, mayor producción de leche, mayor producción de leche corregida por grasa y menor recuento de células somáticas que los controles. El mismo estudio también mostró una mejor calidad del calostro, con un aumento de los grados Brix del 23,9 % al 26,5 %, y mayores niveles de IgG en el suero de los terneros, que aumentaron de 8,4 a 14,8 mg/mL. El porcentaje de terneros con niveles de IgG superiores al valor de referencia de 10 mg/mL aumentó del 20 % al 70 %.
Para un nutricionista, esto es más que una bonita historia biológica. Es una prueba de que el rendimiento materno, la inmunidad de las crías y la eficiencia del rebaño están relacionados.
Qué significa la evidencia en la práctica
La forma más útil de interpretar esta evidencia no es como una afirmación de que un aditivo resuelve el problema de la sostenibilidad. No es así. Los resultados dependerán de la dieta, el estado del rebaño y el contexto de manejo. Su valor reside en que respalda las condiciones biológicas necesarias para una mayor eficiencia de las vacas lecheras.
En términos prácticos, el mensaje más contundente sobre sostenibilidad es el siguiente: al mejorar la eficiencia de la conversión, se puede reducir la intensidad de las emisiones por kilogramo de leche producido. Además, si una vaca permanece más tiempo en el rebaño, el sistema también se vuelve más eficiente en el uso de recursos.
La verdadera cuestión no es si la salud importa, sino qué intervenciones mejoran la eficiencia de la conversión sin añadir complejidad.
Para los nutricionistas lácteos, el enfoque más útil sigue siendo:
- Apoyo a la transición
- Estabilidad intestinal
- Eficiencia de alimentación
- Utilización de nutrientes
- Salud de los animales jóvenes que fortalece la productividad futura del rebaño.
También es importante tener precaución con las cepas: no todas las cepas de Bacillus se comportan igual. Por eso, la evidencia científica es fundamental para tomar una decisión informada.
¿Qué significa todo esto?
La salud es donde la sostenibilidad se vuelve medible. Es el punto donde la alimentación, la biología y la gestión se transforman en leche, resiliencia y productividad a lo largo de la vida útil del animal. Para los productores lecheros, esto convierte la salud en algo más que un objetivo de gestión. Se convierte en el indicador que les dice si el potencial biológico se ha convertido en producción productiva.
Cuando la presión de la transición es alta, utilice la salud como su indicador de sostenibilidad:
- ¿La ingesta de alimento se encuentra en el nivel deseado durante la transición?
- ¿Las vacas mantienen un buen estado de salud en torno al parto?
- ¿Es suficiente la transferencia pasiva en la pantorrilla?
- ¿Están los problemas de salud limitando la productividad y la longevidad de la manada a lo largo de su vida?
Si esas respuestas van en la dirección correcta, la sostenibilidad no solo se estará debatiendo, sino que se estará haciendo realidad.