La industria avícola de Sudáfrica se está preparando para la introducción de un marco regulatorio que permitirá a los productores vacunar a sus parvadas contra la influenza aviar altamente patógena (IAAP).

El marco normativo, aprobado por el Departamento de Agricultura en junio, supone un cambio significativo: se deja de depender principalmente del sacrificio masivo de animales y se adopta una estrategia que combina la vacunación con una estricta bioseguridad y vigilancia epidemiológica.

La industria presionó para que se produjera un cambio.
Esta medida se produce tras una objeción formal presentada por la Asociación Sudafricana de Avicultura (SAPA), que argumentó que las medidas de control de la gripe aviar de alta patogenicidad (HPAI, por sus siglas en inglés) vigentes en el país ya no eran prácticas ni asequibles. El sector afirmó que los productores se habían quedado sin opciones legales modernas para reducir el impacto de los brotes recurrentes de gripe aviar.

Tras revisar el caso, el Departamento de Agricultura aprobó modificaciones al Reglamento sobre Enfermedades Animales que permiten el uso controlado de vacunas contra la influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP) bajo supervisión gubernamental. El marco normativo establece una base legal para la vacunación, al tiempo que mantiene requisitos estrictos para la vigilancia, las pruebas y el control de brotes.


Vacunación junto con bioseguridad
La introducción de la vacunación no sustituirá las medidas de control de enfermedades ya existentes. En cambio, formará parte de una estrategia más amplia que incluye una mayor bioseguridad, vigilancia activa y seguimiento continuo de la gripe aviar.


Las autoridades también han recalcado la importancia de mantener los estándares internacionales de sanidad animal para salvaguardar las exportaciones avícolas de Sudáfrica. Por lo tanto, los programas de vacunación irán acompañados de sistemas de vigilancia capaces de distinguir las aves infectadas de las vacunadas, lo que contribuirá a mantener la confianza entre los socios comerciales.


Desarrollar la resiliencia
El sector avícola de Sudáfrica ha sufrido varios brotes devastadores de influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP) en los últimos años. La epidemia de 2023 provocó la pérdida de millones de aves debido a la enfermedad y al sacrificio selectivo, lo que causó una grave escasez de huevos, interrumpió la producción avícola y aumentó los precios para los consumidores.
Se espera que el nuevo marco de vacunación fortalezca la capacidad de respuesta del sector ante futuros brotes, al reducir la dependencia del sacrificio masivo de aves y mejorar la gestión de enfermedades a largo plazo. Los productores avícolas solo podrán vacunar dentro del marco aprobado y de acuerdo con las condiciones establecidas por el Departamento de Agricultura, que continuará supervisando las aprobaciones, la vigilancia y el cumplimiento.