El número de casos de la enfermedad de Newcastle en Alemania ha aumentado a más de 60. Hasta el 19 de abril, había 58 casos, según informó el (FLI) a las autoridades europeas.
Desde entonces, se han notificado otros 5 casos, según el boletín mensual Radar del FLI. Uno de esos casos se registró en el estado de Sajonia-Anhalt, que hasta entonces no se había visto afectado.
Regiones afectadas y estadísticas agrícolas
El informe del FLI al Comité Permanente de la UE sobre Plantas, Animales, Alimentos y Piensos (PAFF) menciona 40 casos en el estado de Brandeburgo. La enfermedad de Newcastle se detectó allí en 3 granjas de gallinas ponedoras, 1 granja de pollos reproductores y 7 granjas de pollos de engorde, afectando a un total de 3,4 millones de animales. Se notificaron otros 17 casos en 2 focos en el estado sureño de Baviera, principalmente en granjas de gallinas ponedoras y pollos de engorde.
La mayoría de los casos de la enfermedad de Newcastle que aparecen en estos informes se produjeron entre las semanas 10 y 13. Desde entonces, el número de casos en el país se ha estabilizado.
Dudas sobre la eficacia de la vacunación.
El FLI también menciona que en las regiones afectadas, la vacunación de pollos y pavos es obligatoria desde hace muchos años. Sin embargo, el laboratorio alemán plantea serias dudas sobre la “eficacia de la vacunación”.
La reaparición de la enfermedad de Newcastle, que no se había notificado en el país desde 1966, sirve como recordatorio para todos los avicultores de la importancia de verificar el estado de vacunación obligatoria de sus aves, según consta en las conclusiones del FLI.
Impacto de la enfermedad y medidas de bioseguridad
Las aves vacunadas aún pueden contraer una infección. Sin embargo, son mucho más difíciles de infectar, excretan menos virus y lo hacen en un período de tiempo más corto. Si las aves presentan signos de enfermedad, los síntomas también se desarrollarán con menor intensidad que en los animales no vacunados.
Sin embargo, el FLI subraya que los animales jóvenes aún no están completamente protegidos durante la fase de cría. Otros factores también pueden limitar o incluso impedir una protección eficaz. Por lo tanto, las medidas de bioseguridad que limitan el riesgo de infección siguen siendo de suma importancia. En particular, debe existir un control estricto de todo contacto humano, destaca el laboratorio de referencia alemán para enfermedades animales.