Escherichias coli (EC):  bacterias de mayor prevalencia en el tracto gastrointestinal de las aves, encontrándose en cantidades de 106 UFC/gr de materia fecal.

Las Escherichias coli normalmente contribuyen a la constitución del microambiente intestinal. En situación de equilibrio coexisten y contribuyen con el resto de los microorganismos en las funciones claves como la absorción de nutrientes y el entrenamiento del sistema inmune.

Pero si se cumplen ciertas condiciones, por sus características particulares, EC logra multiplicarse de manera muy rápida y rompe el equilibrio de la microbiota intestinal ocasionando diversos trastornos digestivos.

Si a este cuadro sumamos una situación de inflamación intestinal con aumento de la permeabilidad, la EC puede atravesar dicha barrera y ocasionar colibacilosis secundaria.

Existe un gran número de cepas de EC con características muy diversas. Pero quizás una de las más importantes en la industria avícola son las EC patogénicas aviares (APEC por su sigla en inglés). Las APEC son causantes de diversas enfermedades extraintestinales:

  • Aerosaculitis
  • Enfermedad respiratoria crónica (conjuntamente con Micoplasma)
  • Síndrome de Cabeza Hinchada
  • Colimeningitis
  • Celulitis

Este tipo de cepas y enfermedad ocasiona pérdidas millonarias al sector (Barnes H. et al) y se estima que el 30% de las parvadas de los Estados Unidos fueron afectadas en algún momento por APEC (Ewers C. et al).

Las APEC suelen ser aisladas comúnmente de los serogrupos O1, O2, O78 (Dho-Moulin, et al). Se han realizado varios estudios para diferenciar los genes de virulencia asociados a las APEC. Johnson et al (2008) describió una lista de algunos de los genes asociados a virulencia. De dicha lista, los genes más comúnmente utilizados en la literatura para la evaluación de APECs son: iutA, iroN (determinan la capacidad de secuestrar hierro), iss (determina la habilidad para escapar del sistema de complemento), y hlyF (asociado a la producción de toxinas).  Estos genes han sido estudiados en profundidad y se han desarrollado técnicas moleculares rápidas para su reconocimiento y diagnóstico.

Pero independientemente de los genes de virulencia, el factor que más ha hecho que la enfermedad se distribuya tanto y sea una problemática no solo para la avicultura sino para la salud humana, es la capacidad de estas cepas de poseer y transmitir diversos genes de resistencia a los antimicrobianos.

Más información en: https://avicultura.info/alternativas-naturales-para-el-control-de-las-escherichias-coli-multirresistentes/