En algún momento hacia el final de la última edad de hielo, un lobo gris se acercó con cautela a un campamento humano. Esos primeros pasos tentativos pusieron a su especie en el camino hacia una transformación dramática: hace al menos 15.000 años, esos lobos se habían convertido en perros, y ni ellos ni sus compañeros humanos volverían a ser los mismos. Pero cómo evolucionó esta relación durante los siguientes milenios ha sido un misterio. Ahora, en la comparación más completa hasta ahora del ADN antiguo de perros y humanos, los científicos están comenzando a llenar algunos de los espacios en blanco, revelando dónde viajaron los perros y los humanos juntos, y dónde pueden haberse separado.

 

“Es un estudio realmente genial”, dice Wolfgang Haak, un Arqueo-Genetista del Instituto Max Planck para la Ciencia de la Historia Humana. “Finalmente estamos empezando a ver cómo la historia del perro y la historia humana coinciden”.

 

Los perros son uno de los mayores enigmas de la domesticación. A pesar de décadas de estudio, los científicos aún no han descubierto cuándo o dónde surgieron, y mucho menos cómo o por qué sucedió. Un estudio de 2016 concluyó que los perros pueden haber sido domesticados dos veces, una en Asia y otra en Europa o el Cercano Oriente, pero los críticos dijeron que no había suficiente evidencia para estar seguros. Unos años más tarde, los investigadores informaron signos de perros en las Américas ya hace 10.000 años, pero esos caninos parecen haber desaparecido sin un rastro genético. Otros estudios han encontrado evidencia de perros antiguos en Siberia y en otros lugares, pero los científicos no saben cómo llegaron allí ni cómo están relacionados.

 

Más información: https://www.sciencemag.org/news/2020/10/how-dogs-tracked-their-humans-across-ancient-world