Los residuos orgánicos en su proceso de descomposición liberan unos jugos muy ácidos, los cuales al escurrir por la montaña de basura arrastran metales pesados y  compuestos tóxicos que contienen otros desechos, produciendo lo que se conoce como lixiviados. Estos llegan desde los rellenos sanitarios a las aguas subterráneas y así alcanzan los ríos y mares contaminándolo todo a su paso.

Estudios y Construcciones Ltda. a partir del “Dispositivo Facultativo” con  patente de invención certificado SIC No 29659 y el “Tanque Facultativo” patente de invención certificado SIC No 29660, ha consolidado un proceso  denominado “Fermentación controlada de los desechos orgánicos biodegradables para la obtención de abonos e insumos tanto sólidos como líquidos”. El proceso productivo no sólo se ha enfocado en la producción del compost  obtenido a partir de la estabilización de la fase sólida, sino también  la de la fase líquida para la producción de bio-insumos.

El soporte técnico de este desarrollo científico consiste en un agregado de técnicas y procedimientos que involucran cepas nativas (microbiota) que rescatan el uso de nuestra biodiversidad, utilización de principios físicos, químicos y microbiológicos que permiten optimizar el proceso de fermentación; además, la separación en fases, la aireación de estas masas sin requerir volteos y la maduración y estabilización de las fases sólida y líquida para ser transformadas en abonos e insumos orgánicos óptimos, para ser usados en la producción agropecuaria.

El uso de esta tecnología permite la rápida transformación y descomposición de grandes volúmenes de materia orgánica, sin demanda de equipos o instalaciones sofisticadas, a partir de una tecnología comprobada científicamente que se fundamenta en la replicación acelerada de los procesos que se dan en la naturaleza y en un flujo limpio y totalmente orgánico, que recicla los componentes vitales de la materia orgánica y los reincorpora a los sistemas productivos; de esta manera promueve e incorpora sostenibilidad y competitividad a las actividades agropecuarias de los agro ecosistemas regionales localizados en torno a las comunidades urbanas que producen los residuos sólidos.

En su conjunto, esta tecnología aunada a su estrategia social, logra exitosamente los objetivos para la cual fue desarrollada: disminuye en forma sustancial los volúmenes de residuos sólidos urbanos que llegan a los sitios de disposición final; induce y compromete la participación interinstitucional, incorporando el trabajo participativo de pequeñas comunidades de recicladores y productores agropecuarios; genera insumos indispensables para los procesos productivos, especialmente aquellos asociados a la agricultura orgánica, que introducen competitividad y equidad a las cadenas agroalimentarias; y por último, contribuye a recuperar, proteger y preservar la fertilidad y calidad del suelo como recurso natural no renovable.

El uso de esta tecnología ofrece las siguientes ventajas: Introduce la fase liquida a las cadenas productivas incrementando significativamente la rentabilidad de estos procesos, disminuye los  gases efecto invernadero tales como el metano y el óxido nitroso, evita la contaminación de suelos y cuerpos de agua, reduce los gastos de transporte al poder ubicar los sitios de tratamiento cerca a los lugares donde se producen los residuos orgánicos, disminuye significativa los olores ofensivos y los vectores.

La Fundación Semilla Nueva con el uso de esta tecnología a desarrollado diferentes bio-insumos líquidos caracterizados por: contener elementos mayores y menores esenciales en la agricultura, mezclas sinérgicas de microorganismos benéficos y enzimas asociadas, desarrolladas para acelerar la biodegradación de materiales orgánicos, enriquecer sustratos orgánicos y restablecer el equilibrio microbiológico y enzimático del suelo.

Más información en: https://rds.org.co/es/resultado-busqueda/sacandole-el-jugo-a-las-basuras