Por Nancy Kerns

Por lo general, cuando crío a un bebé, elijo a un adolescente listo y lindo que necesita entrenamiento y orientación, y participo activamente en la búsqueda de un hogar apropiado para el perro, y luego le proporciono orientación y consejo al nuevo dueño. O bien, fomento una camada de cachorros que van a ser adoptados por sorpresa. De cualquier manera, generalmente me siento bien con todo esto: ayudar a un perro a tener más probabilidades de tener éxito en su nuevo hogar feliz. Hoy, sin embargo, soy un poco miserable y triste.

Como habrás leído aquí antes, mi proyecto de crianza más reciente es una mamá sabuesa del gusano del corazón, y sus siete cachorros. Los cachorros, como siempre, van a volar de los estantes, es decir, seguramente obtendrán un amplio número de aplicaciones del sitio web del rescate de coonhound responsable de asumir todo el desastre y encontrar las casas apropiadas para la familia. Pero la mamá, ¿quién se llevará al perro de la madre?

No disfruté especialmente tener a la mamá sabueso al principio. Estaba tan demacrada y descuidada cuando llegó, con los cachorros de 10 días, que era comprensible que protegiera su comida. Tenía que asegurarme de que ningún otro perro estuviera cerca de su comida, ni siquiera sus propios cachorros, una vez que comenzaran a gatear. Se volvería un poco dura al proteger sus comidas de ellos, e incluso les quitaría la comida si tuviera la oportunidad.

Para mí fue obvio que ha recibido muy poco manejo y entrenamiento. Si le rompías una correa en el cuello y le tirabas de la correa (ya sea para evitar que se fuera a algún sitio al que quisiera ir, como volver a la cocina para comer la comida de los cachorros, o para llevarla a un lugar que no quería ir, como afuera a comer su propia comida), ella simplemente se hundiría en el suelo, lo último en resistencia pasiva e incomprensible. Avanzamos solo cuando me armé con mi herramienta favorita de entrenamiento de perros favorita, más poderosa y no secreta: las galletas de pollo y carne Stella y Chewy’s, que he estado usando en cantidades copiosas para atraer a mamá fuera de la casa, para recompensarla en el momento justo, y para seguirme a mí y a la correa.

Más Información: https://www.whole-dog-journal.com/blog/When-You-Break-Your-Foster-Dogs-Heart-21764-1.html?ET=wholedogjournal:e288716:2419765a:&st=email&s=p_Blog121417