Por Anthony Carr, DVM, Dipl. ACVIM

El hipertiroidismo es la endocrinopatía más común en los gatos adultos. Por lo general, la enfermedad es causada por la hiperplasia adenomatosa o el adenoma de la glándula tiroides; los carcinomas son relativamente raros.

En el 70 por ciento de los casos, los cambios de la glándula tiroides son bilaterales. Se pueden observar muchos signos clínicos. Por ejemplo, la pérdida de peso está presente en alrededor del 90 por ciento de los casos y la polifagia en aproximadamente el 50 por ciento de los casos. Además, se puede observar otros signos como hiperactividad, poliuria/polidipsia, taquicardia, hipertensión arterial, vómitos, diarrea, jadeo, debilidad generalizada, entre otros. En casos raros, se observa hipertiroidismo apático con debilidad, inapetencia y letargo marcado.

El diagnóstico, en gran parte de los casos, es fácil ya que la mayoría de gatos tendrá valores totales de T4 elevados. En algunos casos, sobre todo en gatos con otra enfermedad subyacente o en gatos más viejos, la T4 total puede estar incluso en el rango de referencia normal.

En esta situación, las pruebas adicionales pueden ser útiles, en especial la de T4 libre con procedimiento de diálisis.

El objetivo del tratamiento del hipertiroidismo es alcanzar un estado eutiroideo. Se puede lograr este estado con medicamentos, terapia de yodo radioactivo, inyecciones de etanol o tiroidectomía. El tratamiento que se elija dependerá de varios factores, incluyendo el costo, otras enfermedades concurrentes, especialmente insuficiencia renal, y las ventajas y desventajas de las distintas terapias.

Los efectos secundarios adversos de la terapia médica pueden hacer que este tratamiento sea imposible en algunos pacientes; por lo tanto, se debe buscar otras opciones. En casi todos los pacientes, se debe intentar realizar una terapia médica antes recurrir a terapias más permanentes.

El hipertiroidismo origina un aumento en la Tasa de Filtración Glomerular (TFG), que puede ocultar la severidad de problemas renales subyacentes. El tratamiento médico ayudará a identificar si los problemas renales se desarrollan con eutiroidismo en una manera reversible. Si la función renal se deteriora de manera significativa, la solución permanente del hipertiroidismo con cirugía o terapia con I-131 puede estar contraindicada.

El tratamiento médico del hipertiroidismo incluye el manejo de las enfermedades concurrentes, en especial las del sistema cardiovascular. El estado del hipertiroidismo, sobre todo si es crónico, puede originar una variedad de anormalidades cardiovasculares, entre ellas hipertensión. La taquicardia es común con o sin arritmias. Se puede observar soplos, ritmo de galope, y ocasionalmente signos de insuficiencia cardíaca congestiva. La hipertensión está presente en aproximadamente el 10 y 20 por ciento de los gatos recientemente diagnosticados con hipertiroidismo (datos personales).

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