Preguntas y respuestas con el internista veterinario Barrak Pressler de la Universidad de Purdue.

Su experiencia con el diagnóstico y el tratamiento de la insuficiencia renal aguda es muy amplia dada su posición como profesor asistente de medicina interna de pequeños animales en la Universidad de Purdue y su interés especial en las áreas de la enfermedad renal. ¿Puede describir algunas de las presentaciones más comunes en los perros y los gatos?

Pressler: En general, los pacientes con insuficiencia renal aguda están mucho más enfermos que los pacientes con enfermedad renal crónica con azotemia (es decir, insuficiencia renal crónica). Tanto los perros y los gatos suelen estar deshidratados de manera moderada y severa al momento del diagnóstico, y los dueños pueden hacer comentarios sobre un reciente aumento de la sed y la micción. Los perros suelen tener muchos más signos gastrointestinales (GI) severos (vómitos intensos, en particular) que los gatos, que con más frecuencia dejan de comer y se hacen menos sociables, según informan sus dueños. La anuria u oliguria es la presentación más temida para los pacientes con insuficiencia renal aguda en ambas especies, siendo los gatos más propensos a tener una disminución de la producción de orina que los perros.

 Descartando causas: Según el Dr. Pressler, una historia minuciosa puede ayudar a descartar posibles toxinas y otras causas de insuficiencia renal aguda.

¿Estos pacientes a menudo presentan condiciones recurrentes de la patología?

Pressler: Muchos pacientes con insuficiencia renal aguda tienen otras enfermedades o condiciones diagnosticadas al momento de su presentación. Estas condiciones concurrentes pueden ser la causa de su insuficiencia renal aguda – por ejemplo, pancreatitis, insuficiencia cardiaca o hipoadrenocorticismo – o pueden ser consecuencias de las mismas condiciones que dieron lugar a daño renal como en el caso de coagulopatía intravascular diseminada (CID). Las condiciones concurrentes también pueden haberse desarrollado después de una insuficiencia renal en sí, como en el caso de un edema pulmonar, pancreatitis, shock hipovolémico o hipotensivo o pancreatitis. En general, los gatos parecen menos propensos a tener la mayoría de estas enfermedades concurrentes, sino, por el contrario, son más propensos a tener enfermedad renal por infiltración como linfoma o peritonitis infecciosa felina (FIP) u obstrucción ureteral como causa de su insuficiencia renal.

¿Cómo aborda el diagnóstico en casos de sospecha de insuficiencia renal aguda?

Pressler: La insuficiencia renal aguda, por definición, es al menos parcialmente reversible con una terapia agresiva. Por lo tanto, diagnosticar la causa subyacente de la enfermedad renal ofrece la mejor oportunidad de prevenir que el daño progrese a través de una terapia dirigida de soporte general agresivo. Naturalmente, siempre empiezo con una historia clínica y el examen físico minucioso. Nunca pregunto a los dueños si sus mascotas podrían haber ingerido cualquier toxina porque muchas personas no saben que algunas plantas y medicamentos comunes del hogar pueden causar enfermedad renal. En su lugar, realizo una lista de posibles toxinas con los propietarios y le pregunto de forma individual sobre los lirios, los AINE, las uvas, etc. Trato a todos los perros con insuficiencia renal aguda por leptospirosis mientras espero los resultados de los títulos en sangre, tanto por su prevalencia y por el riesgo zoonótico. Asimismo, realizo un cultivo de orina, independientemente de los resultados de sedimento de orina, en caso de que la insuficiencia renal se deba a la pielonefritis. Por último, siempre incluyo imágenes abdominales en mi evaluación diagnóstica de los pacientes con insuficiencia renal aguda con el fin de diagnosticar enfermedades de infiltración como el linfoma o FIP o para detectar las obstrucciones ureterales.

¿Cuáles son las preocupaciones más importantes en cuando al tratamiento cuando un perro presenta insuficiencia renal aguda?

Pressler: No se puede exagerar la importancia de corregir y monitorear constantemente el estado de la hidratación en cualquier paciente con insuficiencia renal aguda. Muchos pacientes están deshidratados al momento de la primera presentación. Se necesita el reemplazo agresivo de cualquier déficit de líquidos (por lo general en el transcurso de pocas horas) para normalizar el flujo sanguíneo renal; esto permite que la producción de orina, que desbloqueará las nefronas obstruidas por las células descamadas y dañadas, proporcione oxígeno a los túbulos lesionados y en curación, y mantenga el flujo sanguíneo a la médula renal, que es muy sensible a los daños hipoxémicos. Los pacientes con insuficiencia renal aguda deberán ser monitoreados cuidadosamente para asegurar que la tasa de líquidos por vía intravenosa sea suficiente como para mantener la hidratación. La reevaluación constante del peso corporal, la turgencia de la piel y la producción de orina a menudo conducen a ajustes en la tasa de fluido varias veces al día. También mido la presión venosa central, de ser posible, como una medida más objetiva del estado de hidratación.

Más información: http://www.vetpraxis.net/2010/10/05/tendencias-y-buenas-practicas-para-los-pacientes-con-insuficiencia-renal-aguda/